La importancia de la industria cerámica en la economía europea

Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) cerámicas en Europa son más que meros actores en el tablero económico: son pilares fundamentales en la distribución de la riqueza en sus territorios, promotores de clústeres empresariales en torno a su actividad y baluartes en la lucha contra la deslocalización.

Las PYMEs cerámicas europeas, particularmente en regiones como Castellón, no solo son centros de empleo e innovación, sino también agentes de cohesión territorial. En un mundo que se inclina hacia la globalización, estas empresas contribuyen a tejer relaciones sociales que van más allá de lo económico y que mantiene vivas las tradiciones locales, asegurando que la riqueza generada llegue y permanezca en las comunidades locales.

 

Los riesgos de un marco regulatorio europeo discordante

 

En los últimos años, el foco de las políticas de la Unión Europea ha estado en cómo perimetrar las actividades económicas en los ámbitos de la sostenibilidad y la digitalización. Sin embargo, más de un centenar de normas medioambientales y comerciales en la última legislatura ha dado lugar a super regulación que, del mismo modo que ha ocurrido en otros sectores como el agroalimentario o el tecnológico, también plantea un desafío considerable para las PYMEs cerámicas. Por ello, ahora se ha vuelto esencial encontrar un equilibrio que permita a estas empresas desarrollarse al mismo tiempo que cumplen con unos principios de sostenibilidad y competitividad compatibles. La regulación debe ser un marco de apoyo, nunca un obstáculo para el crecimiento y la innovación.

Esta misma visión fue la estuvo detrás de la presentación ante el Foro Cerámico del Parlamento Europeo del Ceramic Manifesto 2024-2029, una declaración que subraya la relevancia de la industria cerámica en Europa destacando su liderazgo en calidad e innovación. El manifiesto enfatiza cómo las pequeñas y medianas empresas son el motor de esta industria, proporcionando empleo local y valor económico como sucede en Castellón y cómo, al mismo tiempo, el sector se enfrenta a retos significativos, como los altos costos energéticos y la competencia internacional.

Para superar estos obstáculos y fomentar el crecimiento, el Ceramic Manifesto propone estrategias centradas en la sostenibilidad y la innovación. Además, recoge en ocho líneas de acción posibles políticas para apoyar y fomentar el desarrollo sostenible de la industria cerámica en Europa:

1. Política industrial comunitaria ambiciosa. Para una transformación competitiva de la industria europea es necesaria una política industrial que contribuya a mejorar la competitividad global y al mantenimiento de los nodos de producción de más valor en Europa. Para ello, además de partir de una planificación a medio plazo que aporte estabilidad regulatoria a las industrias, sería conveniente desarrollar estrategias específicas para las industrias más expuestas a los procesos de transformación, como las intensivas en gas, que además están compuestas principalmente por PYMES con una menor capacidad de asumir por sí mismas determinados desafíos.

2. Política climática para la manufactura. En el marco de la reforma del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) de la UE, es muy relevante que se ponga en valor la innovación verde en el contexto de la manufactura, de modo que se garantice al mismo tiempo una protección robusta contra la fuga de carbono y se respalde una electrificación ordenada y adaptada a la realidad tecnológica del sector.

3. Política energética y de infraestructuras adaptada a la realidad de la manufactura. La industria cerámica necesita acceso a energías verdes a precios competitivos. Se pide una infraestructura robusta y fiable, así como políticas que faciliten la transición energética hacia fuentes descarbonizadas.

4. Política de edificación sostenible y asequible. La sostenibilidad tiene la capacidad para hacer traccionar a los sectores económicos. En el ámbito de la edificación, defender la circularidad es hacer lo propio con los materiales de construcción cerámicos, claves para edificios eficientes y sostenibles. Se aboga por políticas que valoren la durabilidad y reciclabilidad de estos materiales, promoviendo así la construcción circular y con una huella de carbono baja.

5. Política ambiental integral. La industria está comprometida con la utilización de las mejores tecnologías disponibles para reducir sus emisiones y garantizar la seguridad de trabajadores y consumidores. No obstante, para ello es necesario desplegar un marco ambiental que respalde esta determinación y que permita la transición del sector. Se deben definir de manera realista unos nuevos valores límite de emisiones industriales y de salud ambiental, dotar de la infraestructura necesaria para la recogida y tratamiento de los flujos de residuos o simplificar el acceso a la financiación sostenible haciendo un uso de criterios técnicos realistas.

6. Políticas comerciales efectivas para nivelar el contexto competitivo. Para mantener la competitividad, es esencial trabajar en dos dimensiones: por un lado, una interna, en donde la armonización del mercado interior sea una realidad en todos sus ámbitos (etiquetado, etc.) y, por otro,  una externa en la que la UE siga defendiendo un orden basado en reglas del comercio internacional, donde se refuerce la vigilancia sobre las prácticas comerciales injustas, activando las medidas de defensa necesarias en cada caso, y se garantice un acceso justo a los mercados extracomunitarios mediante la eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias.

7. Políticas de respaldo a la investigación e innovación. La importancia de facilitar el acceso a fondos europeos para la investigación y la innovación, especialmente para sectores enfocados en las PYMES como el cerámico, es el camino para que la introducción de tecnologías avanzadas permitan la transformación de nuestra industria.

8. Políticas laborales. Es crucial ofrecer oportunidades de formación específica que incentiven a los ciudadanos a acceder a industrias como la cerámica, así como programas de adaptación que permitan dotar de las habilidades necesarias a los actuales trabajadores de la industria, acercándonos en ambos casos a lo que demandarán los empleos futuros en el sector manufacturero.


Un futuro para la industria cerámica europea

 

Estas líneas de acción están diseñadas para fortalecer la industria cerámica europea, fomentando la innovación, la sostenibilidad y la competitividad en un entorno global  cada vez más desafiante. Para Castellón, no son tanto una oportunidad como sí un mandato: sólo a través del fortalecimiento de la industria cerámica es posible garantizar la supervivencia y  distribución de riqueza en un territorio que ha crecido de la mano de la especialización de la industria cerámica.

Las PYMEs cerámicas en Europa son mucho más que simples estadísticas en informes económicos; son el corazón de sus comunidades y el alma de la tradición industrial europea. Son industrias que refuerzan la autonomía estratégica de la Unión Europea. El camino a seguir comienza por establecer un diálogo constructivo entre la industria y los legisladores, como paso previo a determinar y reconocer los desafíos reales y fijar los compromisos que una y otra parte deben asumir para poder dar un futuro a la industria cerámica europea.